En la familia Galdona, el baloncesto es algo más que un deporte: es una historia que se ha ido escribiendo durante generaciones.
Mikel, Nerea y ahora los más pequeños de la casa han crecido celebrando cada canasta en el Gasca, compartiendo fines de semana, emociones y aprendizajes.
Esa herencia se ha convertido en una forma de entender la vida: con esfuerzo, con trabajo en equipo, con respeto. Y es lo que nos inspira, año tras año, a seguir apoyando al baloncesto femenino.
Por eso este año repetimos compromiso con el IDK Euskotren. Porque su ilusión y su empeño en cada partido nos recuerdan que el deporte es un ejemplo para todos.

Para nosotros, patrocinar al IDK no es solo poner un logotipo en su camiseta: es apostar por la igualdad de oportunidades, por inspirar a nuevas generaciones y por mantener vivo ese espíritu que une a familias, amigos y a toda una ciudad alrededor del juego.
En Galdona creemos que el baloncesto tiene la capacidad de crear comunidad y dejar huella. Y esa es la misma filosofía que nos mueve en nuestro día a día: acompañar, apoyar y construir futuro.
Goazen neskak!



